Oaxaca es un destino que se disfruta con todos los sentidos. Caminar por sus calles de cantera verde, descubrir templos y edificios históricos, probar un mole tradicional, entrar a un mercado, conocer cómo se produce el mezcal o recorrer antiguas ciudades zapotecas son experiencias que permiten comprender por qué Oaxaca es uno de los destinos culturales más importantes de México.
El Centro Histórico de Oaxaca de Juárez y la Zona Arqueológica de Monte Albán están inscritos conjuntamente en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1987, un reconocimiento a la riqueza histórica, arquitectónica y cultural de esta región
Si estás planeando una estancia en la ciudad, estos son algunos de los lugares que vale la pena incluir en tu recorrido.


1. Centro Histórico de Oaxaca
El mejor punto para comenzar a conocer Oaxaca es caminando por su Centro Histórico. Sus calles reúnen arquitectura colonial, museos, galerías, restaurantes, cafeterías, tiendas de artesanías y una intensa vida cultural.
La zona histórica conserva numerosos edificios representativos de más de cuatro siglos de arte e historia, con estilos que van desde el barroco y el neoclásico hasta elementos del art nouveau y art déco.
Entre los lugares que puedes visitar se encuentran:
- El Zócalo y la Alameda de León.
- La Catedral Metropolitana de Oaxaca.
- El Teatro Macedonio Alcalá.
- La Basílica de Nuestra Señora de la Soledad.
- El Andador Turístico Macedonio Alcalá.
- Museos, galerías y tiendas de diseño y artesanías locales.
Una de las mejores formas de conocer esta parte de Oaxaca es simplemente caminar sin prisa, detenerse a tomar un café, probar una nieve tradicional o descubrir alguno de los numerosos patios y espacios culturales escondidos entre sus calles.
2. Templo de Santo Domingo de Guzmán
Uno de los grandes símbolos de Oaxaca es el Templo de Santo Domingo de Guzmán y el antiguo convento dominico que se encuentra junto a él.
Además de admirar su arquitectura, puedes visitar el Museo de las Culturas de Oaxaca y recorrer los alrededores del complejo. A un costado se encuentra también el Jardín Etnobotánico, que reúne alrededor de 1,300 especies originarias de Oaxaca.
Al caer la tarde, la zona de Santo Domingo se convierte además en uno de los puntos más agradables para caminar, cenar o simplemente disfrutar del ambiente de la ciudad.
3. Mercados 20 de Noviembre y Benito Juárez
Para conocer Oaxaca también hay que probarla.
Muy cerca del Centro Histórico se encuentran dos de sus mercados más conocidos: el Mercado Benito Juárez y el Mercado 20 de Noviembre.
Aquí podrás encontrar algunos de los productos más representativos de la gastronomía oaxaqueña:
Mole, tlayudas, quesillo, chocolate, pan de yema, chapulines, nieves, tejate, memelas y mezcal, entre muchas otras opciones.
En el Mercado 20 de Noviembre también se encuentra el famoso pasillo de carnes asadas, una experiencia muy característica de la ciudad.
4. Barrio de Jalatlaco
A unos minutos caminando del centro se encuentra Jalatlaco, uno de los barrios tradicionales de Oaxaca.
Sus calles empedradas, fachadas coloridas, murales, pequeños restaurantes y cafeterías lo convierten en una excelente opción para recorrer por la mañana o por la tarde.
Es además uno de los lugares favoritos para quienes buscan fotografías de viaje con una estética particularmente oaxaqueña.
5. Barrio de Xochimilco
Otro barrio que merece una visita es Xochimilco, considerado uno de los asentamientos tradicionales de la ciudad.
Aquí puedes encontrar calles tranquilas, antiguas construcciones, talleres, restaurantes y espacios creativos. Es una alternativa interesante para quienes desean conocer una parte de Oaxaca un poco más alejada de los recorridos turísticos convencionales.
¿Qué visitar cerca de la Ciudad de Oaxaca?
Una de las grandes ventajas de hospedarse en Oaxaca de Juárez es que en recorridos de un día puedes conocer zonas arqueológicas, pueblos artesanales, paisajes naturales y comunidades productoras de mezcal.
6. Monte Albán
Distancia aproximada desde el centro de Oaxaca: 8 km.
Monte Albán es una visita indispensable.
Fue la gran capital de los zapotecas y uno de los principales centros urbanos de Mesoamérica. El sitio se encuentra sobre una montaña cuya parte superior fue modificada para crear plazas, templos y otras estructuras monumentales.
Desde la Gran Plaza se pueden contemplar además extraordinarias vistas de los Valles Centrales.
Entre sus principales atractivos se encuentran sus templos, tumbas, estelas, relieves, el juego de pelota y el museo de sitio.
Consejo: procura visitarlo temprano. El recorrido es principalmente al aire libre, por lo que conviene llevar sombrero o gorra, bloqueador solar y agua.
7. Santa María del Tule
Al oriente de la ciudad se encuentra Santa María del Tule, conocido principalmente por albergar el famoso Árbol del Tule, un enorme ahuehuete que se ha convertido en uno de los símbolos naturales de Oaxaca.
Su impresionante tronco ha dado origen a una tradición local: buscar entre sus formas diferentes figuras que los guías de la comunidad ayudan a identificar.
La visita puede combinarse fácilmente con Teotitlán del Valle, Mitla, Hierve el Agua o alguna experiencia relacionada con el mezcal.
8. Teotitlán del Valle
Si te interesa conocer el trabajo artesanal de Oaxaca, Teotitlán del Valle merece un lugar especial en tu itinerario.
La comunidad es reconocida por sus textiles de lana elaborados tradicionalmente en telar de pedal. En diferentes talleres familiares puedes conocer el proceso completo: desde la preparación y teñido de la lana hasta el tejido de tapetes con diseños tradicionales y contemporáneos.
Visitar directamente los talleres ofrece además la oportunidad de conversar con las familias artesanas y adquirir piezas elaboradas en la comunidad.
9. Zona Arqueológica de Mitla
A unos 40 kilómetros de Oaxaca se encuentra Mitla, uno de los sitios arqueológicos más importantes de los Valles Centrales.
Mitla alcanzó una especial relevancia después de la caída de Monte Albán y destaca particularmente por sus construcciones decoradas con complejos mosaicos de piedra que forman las famosas grecas zapotecas.
A diferencia de otros sitios arqueológicos mexicanos, gran parte de su atractivo está en observar de cerca el extraordinario trabajo arquitectónico y ornamental de sus edificios.
También vale la pena recorrer el pueblo y conocer sus mercados y establecimientos de productos regionales.
10. Hierve el Agua
Uno de los paisajes naturales más espectaculares de Oaxaca es Hierve el Agua.
El lugar es conocido por sus grandes formaciones minerales que parecen cascadas congeladas sobre la montaña. Se originaron por escurrimientos de agua carbonatada provenientes de manantiales situados en la parte superior de las formaciones rocosas. Las dos principales cascadas petrificadas alcanzan aproximadamente 30 y 12 metros de altura.
También existen pequeñas pozas naturales desde las que se puede contemplar el impresionante paisaje montañoso.
Para disfrutarlo mejor, reserva varias horas y lleva ropa cómoda, calzado adecuado para caminar, protección solar y agua.
11. Una ruta del mezcal
Oaxaca y mezcal son difíciles de separar.
En los Valles Centrales existen numerosas comunidades productoras donde es posible visitar palenques y conocer cómo se transforma el agave en mezcal.
Una experiencia de este tipo normalmente permite conocer aspectos como:
el cultivo del maguey, la cocción en horno de tierra, molienda, fermentación, destilación y finalmente la degustación de diferentes variedades de mezcal.
Poblaciones como Santiago Matatlán, Tlacolula y diferentes comunidades del Valle de Tlacolula concentran una importante tradición mezcalera.
Más que realizar únicamente una degustación, vale la pena buscar recorridos en los que los propios productores expliquen la historia y el proceso detrás de cada mezcal.
12. Tlacolula de Matamoros
Si tu visita coincide con un domingo, considera conocer el tradicional mercado de Tlacolula.
Durante el día, comerciantes y productores de distintas comunidades de los Valles Centrales se reúnen para vender alimentos, frutas, verduras, artesanías, textiles y una enorme variedad de productos regionales.
Es una excelente oportunidad para acercarse a la vida cotidiana y comercial de las comunidades oaxaqueñas.
13. Santa María Atzompa
Para quienes quieren complementar la visita a Monte Albán, Santa María Atzompa ofrece dos experiencias interesantes.
La primera es conocer sus talleres de alfarería, especialmente la tradicional cerámica de barro verde.
La segunda es visitar la Zona Arqueológica de Atzompa, uno de los conjuntos monumentales asociados a Monte Albán y situado también a unos ocho kilómetros al oeste de la ciudad. INAH
Es una alternativa especialmente recomendable para viajeros que buscan sitios menos concurridos.
¿Cuántos días necesitas para conocer Oaxaca?
Aunque puedes conocer algunos de los principales atractivos en un fin de semana, una estancia de 4 a 6 días permite disfrutar la ciudad con mucha mayor tranquilidad.
Una ruta sencilla podría ser:
Día 1: Centro Histórico, Santo Domingo, mercados y gastronomía.
Día 2: Monte Albán, Santa María Atzompa y tarde en Oaxaca.
Día 3: Árbol del Tule, Teotitlán del Valle, Mitla y una visita a un palenque de mezcal.
Día 4: Hierve el Agua y recorrido por los Valles Centrales.
Si dispones de más tiempo, puedes dedicar días adicionales a pueblos artesanales, gastronomía, museos y experiencias locales.
Vive Oaxaca a tu propio ritmo
Oaxaca no es únicamente un destino para visitar monumentos. Buena parte de su encanto está en disfrutar lentamente sus barrios, mercados, sabores, artesanías y conversaciones.
Hospedarte en una casa vacacional en Oaxaca puede ser una excelente alternativa para quienes viajan en pareja, familia o grupo, ya que permite tener mayor privacidad, espacio y libertad para organizar cada día.
Desde la Ciudad de Oaxaca podrás recorrer algunos de los lugares más representativos de los Valles Centrales y regresar al final del día para disfrutar de su gastronomía y ambiente nocturno.
Oaxaca se conoce caminando, se descubre viajando y, sobre todo, se recuerda por las experiencias que deja.
